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Fracaso de la ministerial de la OMC y el dilema brasileño

Dr. Alejandro Villamar / RMALC
rmalc@prodigy.net.mx

La percepción internacional de que Brasil, con su postura de aceptación de las propuestas de Pascal Lamy en las fracasadas recientes negociaciones en Ginebra, creo tensión al interior de sus socios del MERCOSUR, especialmente con Argentina, no respaldó la posición de India, ni de China, y en consecuencia tampoco las demandas del G33, ni del NAMA 11, se ha convertido en un deterioro de la imagen y el liderazgo de Brasil, y en una interrogante por desentrañar.

Para Romain Benicchio, representante en Ginebra de Oxfam Internacional, la posición de Brasil en la última conferencia de la OMC "es difícil de desentrañar". Tradicionalmente lideró una gran coalición de países en desarrollo, pero en esta ocasión "no se los escuchó mucho", estimó. Ahora debe haber "una gran diferencia en sus intereses", dedujo, según nota de IPS.

Una especialista de IATP, según la misma fuente, comparó la actitud de Brasil en la conferencia ministerial de la OMC, realizada en 2003 en Cancún, con la de esta semana en Ginebra. En Cancún, la delegación brasileña fue más defensiva y más radical en el impulso de la causa de los países en desarrollo. Por el contrario, en esta reunión… se mostró más dispuesto a hacer concesiones y a permitir que Estados Unidos continúe con sus subvenciones que distorsionan el comercio agrícola, reflexionó.

Y en opinión franca del Secretario de Relaciones Internacionales y vicepresidente de la Confederación Nacional de Trabajadores Rurales (Contag), Alberto Broch, Brasil fue uno de los responsables de las divisiones en el llamado grupo G-20. "Al ser el líder de este grupo somos responsables de ceder a las presiones de la agroindustria en relación con el mecanismo de salvaguardia especial que atendiese principalmente a las exigencias de China, India y Filipinas. Otro problema fue que Brasil aceptó la propuesta de los Estados Unidos de apertura de los mercados para los productos industriales de los países desarrollados, lo que supondría la violación de un acuerdo alcanzado en el marco del Mercosur" (Boletín de Contag, 30-07-2008).

Por su parte, la REBRIB (la Red Brasileña de Brasileña de Integración de los Pueblos) evaluó que “Brasil mantuvo su conocida posición, de dar prioridad a la apertura de los mercados del Norte para las exportaciones de la agroindustria, a cambio de hacer importantes concesiones en las áreas de reducción de los aranceles de los sectores industriales y de servicios. La insistencia de Brasil de mantener esta posición acabó teniendo graves consecuencias políticas… Brasil acabó vaciando su liderazgo por haberse distanciado de las preocupaciones y los intereses de los socios estratégicos de la coalición” (Manifiesto del 31 de julio de 2008)
Y pese a los múltiples comentarios de Celso Amorim, de que él continuará siendo el portavoz del G20, "en los temas en los que estamos de acuerdo".y "En las cuestiones en las que hay antagonismo debemos mantener cierta neutralidad. Somos muchos actores"(Efe, 26/07/2008), es evidente que no se puede ocultar el desgaste y el fracaso de la línea encabezada por tan experimentado embajador.
Aún más, en opinión de Rubens Ricupero, ex ministro brasileño, ex director de la UNCTAD, y experto muy reconocido: "La mayor derrota para Brasil en Ginebra ha sido con Argentina, su principal socio en el Mercosur", dijo Ricupero al diario O Globo, quien consideró que "al acercarse a Estados Unidos y la UE" en los tramos finales de las negociaciones, la diplomacia brasileña "acabó desgastada con otros países emergentes". El ex ministro afirmó al diario O Globo que "la relación con Argentina ha empeorado" y previó que el fracaso en la OMC "dejará cicatrices" tanto en el Mercosur como el Grupo de los 20 (G20), formado por naciones en desarrollo que presionaron por el fin de los subsidios agrícolas en los países más ricos. (Según nota de Efe, desde Brasilia, del 30-07-2008).

¿Reparando daños o re-definiendo estrategia?

La reciente magna reunión del 4 de agosto, de cientos de empresarios esencialmente industriales brasileños y argentinos, en Buenos Aires, encabezados los presidentes Cristina Kitchner y Luis Inacio Lula Da Silva, quizá signifique una de las vías de reparación o distensión de las relaciones afectadas durante las negociaciones en la OMC. Sin embargo, también parece un paso delante de la línea política que privilegia el integracionismo regional, frente a la línea maltrecha de la diplomacia brasileña, encabezada por Celso Amorim.
Según reconocidos analistas brasileños especialistas en relaciones internacionales, como por ejemplo el ex embajador José Botafogo Goncalves, presidente del Centro Brasileño de Relaciones Internacionales (Cebri) y Eduardo Viola, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad de Brasilia (UnB), citados por diferentes agencias internacionales en distintas ocasiones, en el gobierno de Lula se ha venido produciendo una lucha por definir el rumbo de la política exterior de Brasil. Mientras que para otros analistas internacionales, esos cambios en la política exterior se relacionan con la lucha interna por definir y/o consolidar un modelo brasileño.
Hace dos años, José Botafogo Gonçalves, opinó que Brasil debería retomar "la agenda incompleta" del Mercosur. Dijo que concentrado en las negociaciones de la OMC, Itamaraty abandonó el afianzamiento de la integración sudamericana. "Itamaraty desperdició recursos humanos y financieros, en vez de concentrarlos en el afianzamiento del Mercosur". El resultado, para Botafogo, citado por el diario brasileño fue un fracaso de la política que era la mayor prioridad de Itamaraty, la integración de América del Sur. Indicó que Itamaraty estaba privilegiando las negociaciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC) "porque llegar a un entendimiento entre todos los países es obviamente mejor que un acuerdo bilateral o regional. Mas faltó foco. Itamaraty no pasó por estadios intermedios…El error fue privilegiar OMC y paralizar las negociaciones regionales. Los acuerdos regionales deberían haber sido estimulados. Estamos muy para atrás en este juego de las regiones.

En ese juego de regiones, este lunes 4 de agosto, Brasil arribó a Buenos Aires con una enorme delegación, una cartera de proyectos y un atractivo paquete de créditos del banco gubernamental de desarrollo por 1, 700 millones de dólares (para comprar empresas argentinas comentarían amargamente algunos periodistas del Clarín).

Con un enfático llamamiento, el presidente brasileño subrayó que las empresas "pueden mucho más" que él y su homóloga, Cristina Fernández, cuyas gestiones son "pasajeras" una vez fijado el rumbo integracionista. Las empresas tienen el papel "más importante" tanto para "juntar cadenas productivas" como para ayudar a superar "las burocracias que los están entorpeciendo", insistió "por amor de Dios" ante un millar de ejecutivos de ambos países.

Por su parte, la presidente de Argentina C. Fernández instó a "aprovechar la oportunidad única" que supone el crecimiento económico de Argentina y Brasil "en un mundo que cambia en forma muy acelera". La mandataria indicó que los empresarios tienen "casi al alcance de la mano" la posibilidad de profundizar la "alianza productiva clave", el lema de la cita empresarial, "para captar oportunidades" de negocios "e ir a otros mercados".

Los empresarios de ambos países se declararon dispuestos a aceptar el reto y los argentinos, que penan por la escasa financiación, mostraron gran interés en los créditos que ofrece Brasil para emprendimientos conjuntos, reseño la agencia Efe.

En esta importante reunión de industriales, programada antes del fracaso de Ginebra, Paulo Skaf, líder de la poderosa Federación de Industrias del Estado de Sao Paulo (FIESP), y aliado político de Lula y de Marco Aurelio García, asesor internacional del presidente de Brasil, consideró que "no vale la pena perder el tiempo" en la Ronda de Doha. "Lo mejor es asociarse con empresas argentinas para sustituir compras a terceros países, sobre todo a China, además de abrir nuevos frentes de negociación comercial y salir a competir en otros mercados", apuntó. Las citas son de la nota de EFE del 04-08-2008

Hace dos años, la FIESP propició "un acuerdo amplio" en la OMC. Sin embargo, dijo: "Doha puede culminar con un acuerdo 'ligth', o un acuerdo amplio. Nosotros creemos que es mejor ningún acuerdo a un mal acuerdo", anotó. Recordemos que la FIESP representa a 133 confederaciones de los más diversos sectores productivos de São Paulo, estado que mantiene una participación del 40% en la generación del Producto Interno Bruto (Según nota de abc.py del 2006-08-02.) y que en Brasil 0.5% de las empresas industriales concentran el 60% de la producción industrial brasileña (según cifras del IBGE, Abril, 2008). Además de que la industria manufacturera sigue teniendo una cuarta parte del PIB y cerca del 69% del valor de las exportaciones, según datos tanto IBGE como de CEPAL, 2008.

En tanto que el presidente de la Unión Industrial Argentina, Juan Carlos Lascurain, elogió a Fernández por "cumplir la promesa de no bajar los aranceles de bienes industriales" y se declaró satisfecho por los "discursos integradores" de los jefes de Estado. "Estamos trabajando con la posibilidad de tener una herramienta como antes tuvimos que era el Banco de Desarrollo. Brasil lo tiene hace muchos años: me gustaría comprar una empresa en Brasil con financiación de un banco argentino", apuntó a los periodistas. Nota de EFE del 04-08-2008

Por su parte, el reconocido asesor del presidente Lula Marco Aurelio García respondió a preguntas del diario argentino Clarín sobre los resultados de las negociaciones de la OMC: “Lo cierto es que el fracaso de esa rueda en Ginebra no tuvo como protagonistas a ninguno de los dos gobiernos. Por eso, creo que es una situación superada. Ahora, Argentina, Brasil y el Mercosur en general tendrán que imaginar una nueva estrategia internacional: debemos volver, mediante una discusión colectiva, a temas que fueron abandonados hace algunos años como las negociaciones con Estados Unidos y con la Unión Europea”.

Clarín interrogó: Hay quienes proponen que se flexibilice el Mercosur. Es decir, que se revise la decisión tomada [por el MERCOSUR] en el 2000 de negociar en forma conjunta acuerdos de libre comercio con terceros países. ¿No sería apropiado dar más libertad a cada socio?

Tajante Marco Aurelio les respondió: “Es una antigua propuesta de algunos sectores empresariales interesados en que Brasil o Argentina negocien en forma separada acuerdos con Estados Unidos. Esos empresarios no tienen cura porque vienen haciendo la misma propuesta desde hace mucho tiempo. Brasil no quiere flexibilizar el Mercosur. Todo lo contrario. Y si no, basta mirar los acuerdos firmados recientemente: el régimen para la industria automotriz que ahora se extendió a todo el bloque y el sistema de comercio en pesos y reales que debe entrar rápidamente en vigencia”. Entrevista de Clarín 02-08-2008 [Énfasis añadido]

¿Alianza o convergencia de Itamaraty con los agronegocios?

Opinando sobre el fracaso, el portavoz de comercio exterior de la Confederación Nacional de Agricultura (CNA), Matheus Zanella afirmó a AFP, "Las negociaciones de la OMC fueron un esfuerzo de siete años del que salimos sin nada. La estrategia que adoptaremos ahora es presionar al gobierno para conseguir acuerdos bilaterales de libre comercio ambiciosos". Ahora, Brasil, "tendrá que revisar todas sus prioridades", declaró la coordinadora internacional de la Confederación Nacional de la Industria (CNI), Zoraya Rosar. (AFP 30 -07-2008)

Para el vicepresidente de la Asociación Brasileña de Comercio Exterior, José Augusto de Castro, ahora el único camino para que los países en desarrollo amplíen su comercio agrícola será la búsqueda de acuerdos bilaterales con Estados Unidos y la UE. En el caso de Brasil, apuntó que "está preso al Mercosur", cuyas normas imponen que los acuerdos bilaterales deben ser negociados en conjunto por los cuatro miembros, que en el tramo final de la Ronda de Doha asomaron posiciones discordantes. Al respecto, Efe informó que el Parlamento de MERCOSUR aprobó el pasado 21 de julio una moción en la que exigió "mantener la unidad" del bloque, en claro mensaje a la posición de Brasil en Ginebra.

Según de Castro, ha quedado claro que "Brasil y sus socios del Mercosur tienen intereses diferentes, incluso por las diferencias de tamaño de sus economías". Esos diferentes intereses en el comercio global se ahondan con la crisis que enfrenta el campo argentino y se agravan aún más con la subida de los precios de los alimentos en el mundo, que distorsiona el comercio agrícola, dijeron a Efe fuentes de la Confederación de Agricultura y Pecuaria de Brasil. (Nota de Efe del 30-07-2008)
En esa misma sintonía política, el presidente de la Asociación Brasileña de las Industrias Exportadoras de Carnes, Marcus Vinicius Pratini de Moraes, consideró por su parte que si la Ronda de Doha colapsa, Brasil debería buscar acuerdos comerciales bilaterales, "con o sin el Mercosur". "Esos acuerdos podrían hacerse con el objetivo de reducir aranceles que pagamos en Europa", indicó. (Según cable de Reuters).

La tesis político comercial de este sector de los agronegocios, con dominio claro de los capitales trasnacionales o trasnacionalizados, es abiertamente ortodoxa en el neoliberalismo mercantil y ha venido siendo expuesta desde la Asociación de Comercio Exterior de Brasil (AEB). Hace un año Benedicto Fonseca Moreira, presidente de AEB presento su Propuesta de Política de Modernización Competitiva del Comercio Exterior de Brasil. En ella ni el MERCOSUR, ni la Unión de Naciones Sudamericanas son objeto de atención (Véase XIX Forum Nacional INAE, 2007)

José Botafogo Gonçalvez, el ya citado experto del (CEBRI), criticó a finales de julio el diagnóstico del presidente de su país, Luiz Inácio Lula da Silva, de que en la OMC hay una confrontación entre países ricos y pobres. Por el contrario, nuestros rivales ya no son más los países industrializados sino los países en desarrollo, sostuvo Botafogo en una entrevista periodística.

Lo que interesa actualmente a Brasil es el mercado agrícola asiático, especialmente de India y China, dijo. Es que Brasil exporta ahora manufacturas a Estados Unidos e importa esos mismos bienes de ese país, apuntó. La relación de "comercio imperialista" que tenemos hoy es con China, no con Estados Unidos, insistió el experimentado diplomático.(IPS/2008)

En opinión de Matheus Zanella, de la gran patronal Confederación Nacional de Agricultura (CNA), el sector brasileño que más pierde sin un acuerdo en la OMC es el agropecuario. "El impacto inicial son 5.000 millones de dólares que Brasil deja de exportar pero, además, hay impactos inmesurables (sic), como las distorsiones que los países ricos podrán continuar usando indiscriminadamente".

Recordemos que el sector agropecuario de Brasil contribuyó en 2007 con 24% del PIB nacional y 36% del valor de las exportaciones totales. Con un récord de exportaciones en 2007 el agronegocio vendió 58.4mm de dólares, con productos de los que el país es líder como soja, carnes, café, azúcar y el biocombustible etanol de caña de azúcar, pero con una participación porcentual de la mano de obra asalariada y la masa salarial menor a una cuarta parte de la contribución de la industria (Según datos de CNA y del IBGE 2008). Con propósitos comparativos es pertinente agregar que la industria brasileña contribuye con más del 69% del PIB y 45% de las exportaciones totales, a la vez que cerca de 10 millones de trabajadores laboran en más de 880 mil empresas, es decir con el 16% de las empresas, 30.5% del empleo y 35% de la masa salarial (conforme datos del 2006 del Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas-IBGE) Estas magnitudes le dan a Brasil el primer lugar en industrialización en América Latina y el Caribe.

No obstante, fue precisamente dos semanas antes de las negociaciones de Ginebra que el Presidente Lula anunció (el 3 de julio) el Plan Agrícola para la próxima cosecha que prevé inversiones por 78,000 millones de reales (48,750 millones de dólares) y con el que pretende convertir a Brasil en el "granero" del mundo en momentos crisis de oferta de alimentos. Lula dijo: "Lo que para los otros es una crisis (el aumento de los precios de los alimentos), Brasil tiene que encararlo como una oportunidad para transformarnos de verdad en el granero del mundo".

De los recursos anunciados (48.7 mm. de dólares) la tajada mayor, 83% del pastel, estará destinada a los grandes productores y un 16 % le llegará a los pequeños agricultores.

¿Y Quien pudo olvidar el Etanol en Ginebra?

“Estoy convencido que en los programas de biocombustibles, si somos lo suficientemente maduros, si comprendemos los elementos políticos, si podemos llevar a cabo proyectos conjuntos con otros países, con Estados Unidos, con la participación de Sudáfrica, China, India, los países europeos, y si financiamos los proyectos para producir biodiesel y etanol en países pobres, entonces los países ricos pueden comprar el biodiesel que produzcan allí, entonces veremos que la inversión hecha en esos países producirá resultados, y lo que es más importante, generará empleo.

“Brasil espera que el mercado de etanol se beneficie del libre comercio, libre de proteccionismo. Ésa es la única manera en que los combustibles del futuro podrán promover el desarrollo sostenible…Le expresé al Presidente [Bush] mi opinión de que estamos más cerca que nunca a una conclusión exitosa de las negociaciones de la Rueda de Doha. Todos deben salir ganando, con un acuerdo ambicioso y equilibrado, especialmente los países más pobres

Considero que Estados Unidos y Brasil, trabajando juntos, podrían desarrollar ciertos, llevar a cabo ciertos proyectos que podrían significar que los países más pobres puedan ofrecer la certeza de que la gente no vería a los países más ricos solamente como explotadores, sino vería a los países más ricos del mundo de otra manera.

Y es por eso que la Rueda de Doha es importante. Es por eso que el acuerdo de la OMC es importante. Y… el representante comercial de Estados Unidos está aquí. Mi ministro está aquí, y creo que les debemos dar sólo una indicación: Llegar a un acuerdo lo antes posible, porque si Estados Unidos y Brasil llegan a un entendimiento, será más fácil para nosotros convencer a quienes aún no participan en ese acuerdo”. Fragmentos de las palabras del Presidente Luis Inacio Lula Da Silva en el acto sobre la firma de El Memorando de Entendimiento sobre Biocombustibles del 9 de marzo de 2007 en Sao Pablo, Brasil .

George Bush por su parte afirmó:“Resulta que Estados Unidos y Brasil están en el centro del debate de la OMC; que si nos mostramos desalentados por las reuniones sobre comercio, una parte considerable del mundo se sentirá desalentada por las reuniones sobre comercio; …Y, entonces, yo me comprometo a lo mismo que ustedes se acaban de comprometer, y esto es, que trabajaremos juntos. Encerraremos a nuestros ministros de comercio en una sala, todo esto con el propósito de lograr avances en esta importante rueda (de conversaciones).

Yo comparto su optimismo respecto a lo que se puede lograr. Requerirá mucho trabajo. Pero les advierto a los otros países que si Estados Unidos y Brasil llegan a un acuerdo, eso no los absuelve de tener que hacer las concesiones necesarias para que todos ganen en estas negociaciones comerciales”. Fragmentos de las palabras de George Bush en la firma del Memorando de Entendimiento sobre Biocombustibles.

Finalmente ante la pregunta de periodistas a Bush y a Lula de ¿Cómo podemos creer que sean factibles estas posibilidades, estas obligaciones a las que usted se está comprometiendo, de negociar la apertura de la Rueda de Doha, cuando usted tuvo, muy recientemente, una experiencia infructuosa al negociar el ALCA ? Entonces, ¿qué ha cambiado ahora en las negociaciones de comercio?
Bush entre otras cosas dijo: “Recuerde, nosotros podemos llegar a un acuerdo, pero si otros socios comerciales no están de acuerdo, súbitamente, nuestros esfuerzos están destinados al fracaso. Me siento optimista de que lo podemos lograr…y sólo porque tuvimos dificultades para poner en vigor el ALCA, esto no debe desalentarnos para tratar de lograr algo internacionalmente. Quiero decir, al fin y al cabo, se han obtenido muchos logros en ese frente de comercio en particular”.

En tanto Lula afirmó: “lograr un acuerdo entre naciones no es tan simple. La complejidad de los problemas económicos, así como los problemas políticos y sociales que intervienen en las decisiones finales, pueden tener resultados desastrosos o extraordinarios… Hay mucha gente que depende de las negociaciones que hace Estados Unidos, pero negocian a nombre propio. Nosotros, en Brasil, tenemos que negociar junto con el G-20. Y la Unión Europea es un grupo de países. Así que pueden ver que nosotros, además de convencer a socios más ricos, también tenemos que convencer a socios más pobres para que acepten un acuerdo.

Aceptamos este desafío, lo asumimos. Estamos asumiendo ese desafío porque, en este momento, el éxito de las negociaciones ya no es sólo de naturaleza económica. Ya no es sólo cuestión de quién va a ganar o perder económicamente. El problema ahora es eminentemente político”.

El acto oficial, no produjo ningún resultado en materia de reducción de los altos aranceles proteccionistas de EUA a las importaciones de etanol brasileño (54 centavos de dólar por galón mas 2.5% ad valorem), ni siquiera promesas, dada la tajante respuesta negativa de Bush a pregunta expresa de periodistas sobre el tema.

Sin embargo, se acordó con Bush una alianza para producir biocombustibles, mediante proyectos piloto en Haití, República Dominicana, El Salvador y Saint Kitts y Nevis, y de esa manera complementar la campaña mundial que Brasil reforzó a partir de febrero de este 2008.

Iniciada con la firma de un acuerdo entre los sectores privado y público para difundir en el exterior la imagen del etanol brasileño, la campaña, pretende afianzar la expansión del mercado mundial del etanol, que en la actualidad es apenas del 10 por ciento de la producción. "Siempre cuando el presidente Lula viaje el tema y el interés por el etanol forme parte de su agenda", destacó el ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Miguel Jorge.

La campaña considera que Brasil, con 21,500 millones de litros producidos, tiene el 70 por ciento de participación en el mercado internacional con sus 3,600 millones de litros exportados. Pero lo más importante son las cifras y tendencias de proyección de la Unión de la Industria de la Caña de Azúcar (Unica).

Si actualmente el valor del mercado brasileño se calcula en 19,000 millones de dólares (54% del etanol, 44% el azúcar y el 2% restante son ganancias de la producción de energía eléctrica que se fabrica con el bagazo, según datos de Unica), los empresarios brasileños con una creciente participación de los grandes inversionistas trasnacionales mudándose a territorio brasileño, y apoyados por el Banco Mundial y sus filiales regionales, calculan que con una política global de adopción del uso obligatorio del etanol, la disminución arancelaria, y el reconocimiento de ser un “bien ambiental”, se crearía el mercado internacional, donde Asia y Europa son los grandes mercados potenciales para las exportaciones, al igual que Estados Unidos.

Incluso, con grandes extrapolaciones aritméticas, asesores técnicos internacionales o trasnacionales le han presentado al gobierno de Brasil cifras de una hipótesis para que el país sea el Centro de uma nova geografia energética mundial, donde “Con sólo 97 Millones de hectáreas (1/4 de la nueva zona agrícola de Brasil), con cultivo de la caña de azúcar para producir etanol, usando la tecnología disponible actualmente en el mercado, se pueden producir: 870 billones de litros de etanol por año.

Esto es igual a:
· 850 Billones de litros de gasolina (55% del consumo anual de gasolina en el mundo).
· Unos 11,2 Millones de barriles/día de petróleo = total de las importaciones EUA.
· El 55% de la actual producción diaria de petróleo de los actuales EUA.
· La capacidad total de productos de petróleo de Arabia Saudita.” (Fragmento de R. Hukai, de la empresa trasnacional Pöyry, consultora y cabildera ante gobiernos y Banco Mundial. Ponencia ante el, “XX Fórum Nacional, 2008”. Estudos e Pesquisas 223 Maio.)

Y bajo ese atractivo escenario inercial y mecánico, el territorio brasileño se reforzaría como el centro mundial de producción, comercialización y ganancias del etanol derivado de caña de azúcar. ¿Una nueva versión y fracaso del desarrollismo en América Latina?

Con esos y más antecedentes sobre el etanol, la delegación brasileña en las negociaciones de la OMC en Ginebra, tuvo que afrontar el fracaso de reducir los aranceles proteccionistas de los EUA, y a la vez del Memorando de Entendimiento y las negociaciones globales de la Ronda de Doha.
Ante el fracaso, el propio canciller anunció el inicio de demanda contra los EUA ante el Panel de Resolución de Controversias de la OMC, por los subsidios a los productores de algodón y en los aranceles de importación de etanol brasileño. A medio plazo, Brasil, como parte de la unión aduanera de Mercosur, buscará acuerdos bilaterales con los EUA, la Unión Europea y otros países (la UE le prometió una cuota creciente con arancel de 10%) (FT/04-08-2008). Entre los “otros”se identifican los países latinoamericanos y caribeños que pueden ser plataformas de exportación, al tener acuerdo y excensión arancelaria con los EUA (Guatemala, R. Dominicana, El Salvador y México, entre otros).

La medida de Brasil contra Estados Unidos en el caso del etanol también parece responder al incumplimiento de la promesa de que Brasil recibiría ayuda en su preocupación por el etanol a cambio de apoyar un acuerdo global, según cable de AP, del 30-07-2008

Días más tarde, Celso Amorim, declaró al diario londinense FT (04-08-2008) que Brasil, por ejemplo, estuvo cerca de un acuerdo con la Unión Europea de acceso al mercado de etanol de la UE a cambio de concesiones en Brasil a los productos manufacturados que el sector privado parecen dispuestos a aceptar. "Nuestras propuestas ya estaban siendo vistas desde hace dos o tres años como la línea en el medio terreno," dijo el señor Amorim. "Hemos inventado la fórmula para el acceso al mercado en la agricultura, hemos inventado casi todo en el área agrícola. Y estamos dispuestos a hacer saltos en la oscuridad." ¿Cómo ser granero y bomba de etanol trasnacional?

Es difícil de entender cómo después del fracaso reciente en Ginebra, el Presidente Lula y su canciller, a la vez que reconocen que el problema no es naturaleza técnica sino de voluntades políticas, insisten en un reinicio de las negociaciones en septiembre próximo. Con ello, implícitamente parecen no haber aprendido que precisamente, más allá de la volunta de un sector o de un país como Brasil, las voluntades políticas mayoritarias de India, China, y muchos otros países del G110, es defender y avanzar en sus intereses generales de desarrollo. Y en EUA no ceder es no perder el apoyo de ese sector ilegítimamente subsidiado. En EUA, lamentablemente, pesan más los votos de los subsidiados que la vida de los campesinos de otros países.

Por lo tanto, dado el peso político ganado por una posición digna de Brasil en la arena internacional, las interrogante que persisten son, si después de estos tropiezos evidentes, ¿persistirá el gobierno de Lula en la línea de alcanzar un acuerdo en la OMC bajo las premisas y estrategias planteadas por Itamaraty? o ¿Ganará más peso político la línea de profundizar la integración regional, antes de abordar la tarea global que mas preocupa al bloque trasnacionalizado de los agronegocios?

De la nueva respuesta que Brasil construya hacia su proyecto nacional y hacia la OMC dependen muchas cosas, entre ellas el grado de avance del proceso de integración de la Unión de Naciones Sudamericanas, lo mismo que el grado de reconstrucción de su prestigio maltrecho ante el G110, y el frente y bando en que Brasil se ubicará en la nueva batalla en la OMC.

Es de esperarse que esa definición brasileña, incidan sus grandes movimientos campesinos contra el Acuerdo de Agricultura y la clara posición de la CUT contra las propuestas del NAMA, así como su creativo movimiento social brasileño alternativo al neoliberalismo, todos ellos actores claves en la derrota al ALCA; que incidan priorizando la integración regional alternativa, y las alianzas con el Sur, antes que el proyecto trasnacional de los agro-negocios. En muchas partes del mundo, movimientos y ciudadanos, preferimos al entrañable Companheiro Lula y no a Mr. Lula.

Ciudad de México
16-08-2008

[1]Declaraciones Del Presidente Bush Y El Presidente Lula de Brasil en una Conferencia de Prensa Conjunta. São Paulo, Brasil; 09-03-2007 / http://www.whitehouse.gov/news/releases/2007/03/20070309-9.es.html