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MRI - "EL CAMINO HACIA MANILA": Boletín
sobre el FGMD 2008 y Actividades de la Sociedad Civil
27
de octubre de 2008 ESPAÑOL
Declaración
Mundial de la Sociedad Civil Adoptada sobre Migración, Desarrollo
y Derechos Humanos; Critíca el Foro Global sobre Migración
y Desarrollo
Manila, Filipinas
– 26 de octubre de 2008 – Una declaración conjunta
de la sociedad civil que critica ampliamente el Foro Global sobre
Migración y Desarrollo (FGMD), un foro gubernamental que
se realizará en Manila, Filipinas del 27-30 de octubre de
2008, fue expedida en la Acción Global de los Pueblos sobre
Migración, Desarrollo y Derechos Humanos (PGA), un evento
paralelo al FGMD.
La "Declaración
Conjunta de la Sociedad Civil sobre la Migración, el Desarrollo
y los Derechos Humanos" resume la posición conjunta
de más de dos cientas organizaciones de todo el mundo. Fue
adoptada por grupos de la sociedad civil en la PGA, y tambien firmada
por diversas organizaciones y personas de todo el mundo, incluyendo
de África, Asia, el Caribe, Latinoamérica, el Medio
Oriente, Europa, América del Norte y la Oceanía. Entre
los firmantes hay asociaciones de migrantes, organizaciones por
los derechos de los y las migrantes, organizaciones por los derechos
humanos, organizaciones del desarrollo, sindicatos y asociaciones
de trabajadores y trabajadoras, organizaciones de mujeres, organizaciones
basadas en la fe, organizaciones de campesinos, pobres urbanos y
rurales, pescadores/as, pueblos indígenas, y movimientos
sociales.
Esta Declaración,
compuesta de cuatro páginas, es un análisis del contexto
actual de la migración y de las politicas migratorias, incluyendo
que la globalización neoliberal centrado en las corporaciones
ha intensificado las olas de migración, mientras que la mayoria
de los paises en el mundo han adoptado politicas discriminatorias
y represivas contra migrantes al mismo tiempo que siguen sacado
grandes provechos económicos de su labor. La Declaración
critica al FGMD por no afirmar suficientemente la dignidad humana
de trabajadores y trabajadoras migrantes, por limitar la participación
de organizaciones de la sociedad civil en el Foro y tambien por
no dejar que los gobiernos del Sur participen de igual manera que
los del Norte. Hace una llamada a los gobiernos a demostrar su dedicación
en respetar los derechos humanos universales, por afirmar la dignidad
y los derechos humanos de todos/as los/las migrantes, incluyendo
de trabajadores/as migrantes, y cumpliendo con sus obligaciones
hacia los derechos humanos internacionales. Dentro de la Declaración
se provee un resumen de estas obligaciones estatales, incluyendo
que los gobiernos tienen que asegurarles la igualdad y la falta
de discriminación a los y las migrantes y reconocer sus derechos
humanos, sin diferenciar entre migrantes "regulares" o
"irregulares."
La PGA es un
evento de 8 dias que comenzó el 22 de octubre, y que continuará
hasta el 30 del mismo mes. Desde el 22 hasta el 26 de octubre, cientos/as
de delegados/as de la sociedad civil, quienes han venido de todo
el mundo, participaron en reunions, talleres, eventos culturales,
y mobilizaciones para la PGA, confrontando los diversos temas relacionados
con los derechos humanos, incluyendo los programas de trabajo temporario,
las detenciones, las deportaciones, los muros fronterizos y el control
de la frontera, el reconocimiento de trabajadores/as domésticos/as,
y estrategias y mecanismos internacionales para la protección
de los derechos de migrantes. Se realizarán marchas y mobilizaciones
como parte de la PGA del lunes 27 hasta el jueves 30 de octubre.
Se ha programado
presentar la Declaración a los gobiernos el martes 28 de
octubre de 2008 a través de los/las pocos/as representativos/as
de la sociedad civil a quienes se les ha otorgado el permiso de
asistir los "Dias de la Sociedad Civil" del FGMD (el 26
y 27 de octubre).
Para fotos de
los eventos de la PGA del 22-26 de octubre, ver:
http://picasaweb.google.com/migrantsrightsinternational
PARA CONTACTAR
A:
Sarah Callaham,
+63 915 538 3961, mri.secretariat2@gmail.com
Angela Sarakan,
+63 920 512 2730, communications.mri@gmail.com
Declaración
Conjunta de la Sociedad Civil sobre la Migración, el Desarrollo
y los Derechos Humanos
Presentada
en el FGMD - Manila, octubre de 2008
Mientras líderes
gubernamentales de todo el mundo se reúnen en Manila para
discutir la política migratoria y el desarrollo, llamamos
a los gobiernos a poner los derechos humanos en el centro de los
debates. Los estados tienen la obligación y responsabilidad
de proteger los derechos humanos de todas las personas, incluyendo
de personas y trabajadores/as migrantes. Llamamos a los gobiernos
a demostrar su compromiso de respetar los derechos humanos universales,
a través de la afirmación de la dignidad humana de
todos/as los y las migrantes, incluyendo de los trabajadores y las
trabajadoras migrantes, y la aseguración de que los derechos
humanos de los y las migrantes sean una prioridad en las discusiones.
El Segundo Forp
Global sobre Migración y Desarrollo (FGMD) se celebrará
del 27-30 de octubre de 2008 en Manila, Filipinas. Este evento sigue
el primer FGMD, realizado en Bruselas, Bélgica en 2007, y
el Diálogo de alto nivel sobre la migración internacional
y el desarrrollo de la Asamblea General de las Naciones Unidas del
año 2006 (UNHLD).
Nosotras, las
organizaciones abajo firmantes, presentamos esta Declaración
Conjunta para guiar discusiones en el FGMD, y también otras
discusiones sobre las políticas migratorias y el desarrollo.
Entre nosotros y nosotras hay asociaciones de los y las migrantes,
organizaciones por los derechos de los y las migrantes, organizaciones
por los derechos humanos, organizaciones del desarrollo, sindicatos
y asociaciones de trabajadores y trabajadoras, organizaciones de
mujeres, organizaciones basadas en la fe, organizaciones de campesinos,
pobres urbanos y rurales, pescadores/as, pueblos indígenas,
y movimientos sociales. Somos del mundo entero, incluyendo de África,
Asia, el Caribe, Latinoamérica, el Medio Oriente, Europa,
América del Norte y la Oceanía. Estamos comprometidos/as
en promover el respeto de los derechos de migrantes y de todas las
personas, y el cumplimiento de las obligaciones estatales correspondientes,
dentro y más allá del FGMD.
Las
realidades de la migración
Actualmente
hay más de 250 millones de migrantes en el mundo. A través
de la historia humana, las personas han sido migrantes o descendientes
de migrantes - con la excepción de los y las indígenas
quienes residen en sus tierras ancestrales.
Hay muchas causas
estructurales de la migración, incluyendo el conflicto armado,
la persecución, la discriminación, la pobreza, el
subdesarrollo, el desplazamiento forzado, y la destrucción
ambiental. La migración también ocurre debido al matrimonio,
la búsqueda de unidad familiar, y el deseo de buscar una
vida mejor o mejores oportunidades educativas, de aprendizaje, y
de crecimiento personal. En las últimas décadas, las
olas de migración se han intensificado debido a la globalización
neoliberal enfocada en las corporaciones, como la que ha sido promocionada
por la Organización Mundial del Comercio (OMC); los acuerdos
de libre comercio, la reducción de los servicios sociales,
la desregulación del mercado, y la expansión del poder
de las corporaciones. Estas políticas han aumentado la riqueza
de las elites económicas, pero al mismo tiempo han incrementado
consistentemente la división entre los pobres y los ricos,
y profundizado la vulnerabilidad de la situación de las personas
y las comunidades.
A pesar de haber
sacado grandes provechos económicos del trabajo de los y
las migrantes, la mayoría de los países en el mundo
han adoptado continuamente políticas anti-migrantes, usando
a la gente migrante como chivos expiatorios de los males sociales
y las supuestas amenazas a la seguridad nacional. La adopción
de políticas que simultáneamente "abren"
trabajos poco protegidos de sueldos bajos pero "cierran"
las posibilidades de la migración regularizada o la protección
de los derechos humanos básicos, ha empeorado la vulnerabilidad
de los y las migrantes hacia el abuso y la explotación de
parte de empleadores/as, reclutadores/as, el crimen organizado,
y oficiales corruptos/as. Las mujeres migrantes, incluyendo a los
trabajadores domésticos, las trabajadoras domésticas
y otros/as trabajadores y trabajadoras, están particularmente
en situación de riesgo.
Los estados
han intensificado la vigilancia fronteriza e implementado duras
políticas anti-migrantes en el nombre de la seguridad nacional,
incluyendo en el contexto de la llamada "guerra contra el terror."
Algunos estados han implementado regímenes para detectar
e interceptar a migrantes "indeseables", incluso antes
de que lleguen a las fronteras. De esta manera, los países
"desarrollados" han incrementado las divisiones territoriales,
especialmente entre el "Norte" y el "Sur," y
facilitado la continuación de sus privilegios económicos.
En cuanto a la migración Sur-Sur, la situación de
los derechos humanos de los y las migrantes es igualmente preocupante.
Muchos gobiernos, en los países que son simultáneamente
de procedencia y receptores de migrantes, mantienen un discurso
ambiguo y esquizofrénico, pidiendo la protección de
sus propios ciudadanos quienes han migrado a otros países,
pero al mismo tiempo aumentando el control y la represión
de los y las migrantes en su propio territorio; y fracasan en proveer
protecciones suficientes para solicitantes de asilo y refugiados/as.
Todas estas políticas han alimentado las tensiones y divisiones
entre trabajadores/as en diferentes países, elevado la discriminación
racial, y aumentado la inseguridad de todos/as los y las migrantes,
especialmente quienes quedan en la zona gris, incluyendo a los y
las exiliados/as, los y las migrantes indocumentados/as, ciertos/as
niños/as migrantes, refugiados/as y solicitantes de asilo.
Migración,
Desarrollo y Derechos Humanos
El paradigma
actual de "migración y desarrollo" del FGMD no
logra afirmar la dignidad humana de los y las migrantes y de los
y las trabajadores/as migrantes, respetando sus derechos inalienables
como el aspecto más relevante del desarrollo, y abordando
los múltiples aspectos que determinan su situación
vulnerable. Además, si los derechos de las mujeres no forman
una base del debate, las mujeres migrantes seguirán batallando
contra políticas discriminatorias de empleo y migración,
que mantienen y refuerzan la desigualdad de género.
Muchos estados,
a través del FGMD, están buscando fomentar un régimen
internacional de migración que dirige a los y las trabajadores/as
temporales para el beneficio de la producción global y de
las ganancias, y al mismo tiempo institucionalizar políticas
migratorias coactivas y restringidas que penalizan a las personas
migrantes y juntan en un grupo indeseado a los y las llamados/as
"irregulares", "indocumentados/as", "no
cualificados/as", y otros/as que quedan en la zona gris. Tales
políticas migratorias restringidas y la criminalización
de migrantes, combinado con el fracaso en proveer protecciones laborales
iguales para trabajadores/as migrantes, perpetúan y aumentan
la vulnerabilidad, el abuso, y la explotación de los y las
trabajadores/as migrantes.
Las oportunidades
sumamente limitadas de las organizaciones de la sociedad civil (incluyendo
organizaciones de migrantes, sindicatos laborales, organizaciones
de mujeres y otras) para contribuir a debates e intercambiar ideas
con gobiernos dentro de la estructura actual del FGMD presenta un
gran obstáculo al desarrollo de las políticas migratorias
y de desarrollo que respeten los derechos humanos. Su participación
ha sido severamente restringida, mientras que el papel de los bancos,
los intermediarios de financiamiento, y el sector de negocios ha
sido elevado.
El FGMD tiene
que permitir que todos los gobiernos tengan la misma oportunidad
de contribuir al desarrollo de políticas. Para contribuir
a la creación de un sistema global efectivo basado en las
políticas migratorias y de desarrollo que garanticen los
derechos humanos de los y las migrantes, el FGMD tiene que permitir
la participación equitativa de los países "desarrollados"
y "subdesarrollados" tanto en la creación de la
agenda del foro como en los debates subsiguientes.
Nuestra
petición a los gobiernos participantes del FGMD
Los gobiernos
tienen la obligación de garantizar los derechos humanos,
incluyendo los derechos laborales, de todos/as los y las migrantes
como seres humanos. Por consiguiente, tienen que establecer políticas
migratorias y de desarrollo que respeten, protejan, cumplan y promuevan
los derechos humanos de los y las migrantes, incluyendo de los y
las trabajadores/as migrantes, y que promuevan el desarrollo sostenible
basado en los derechos. El FGMD tiene que ser utilizado para aumentar
la implementación de las obligaciones de los estados en cuanto
al respeto de los derechos humanos, y en particular:
Los gobiernos
tienen que implementar efectivamente sus obligaciones bajo los principales
instrumentos de la ONU**ssss y la OIT, incluyendo la Declaración
Universal de los Derechos Humanos, la Convención internacional
sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores
migrantes y sus familias de la ONU, la Convención internacional
sobre la eliminación de todas las formas de discriminación
racial, la Convención sobre la eliminación de todas
las formas de discriminación contra la mujer, la Convención
de la ONU sobre el estatuto de los refugiados de 1951, las Convenciones
97 y 143 de la OIT y el Esquema multilateral sobre la migración
laboral, y todos los instrumentos regionales e internacionales de
derechos humanos.
Los gobiernos
deben "proteger el núcleo vital de la vida humana"
de manera que aumente las libertades y el bienestar de los humanos"
especialmente al tratar los temas del conflicto, la pobreza, y la
migración (Comisión sobre seguridad humana 2003).
Los gobiernos
deben amplificar, en lugar de ignorar, el esquema de desarrollo
basado en el enfoque de derechos humanos. Todos los gobiernos deben
honrar su compromiso a la Declaración sobre el derecho al
desarrollo (resolución 41/128 de la AGNU, 4 diciembre 1986),
la cual afirma que "el desarrollo es un derecho global económico,
social, cultural, y político, que tiende al mejoramiento
constante del bienestar de toda la población y de todos los
individuos sobre la base de su participación activa, libre,
y significativa e el desarrollo y en la distribución justa
de los beneficios que de él se derivan."
Los gobiernos
tienen que garantizar el derecho a la participación de migrantes
y de todos los seres humanos en la creación de nuevas políticas.
Las discusiones sobre las políticas migratorias y de desarrollo
a nivel nacional e internacional tienen que asegurar la participación
genuina y significativa de los y las migrantes y otros/as actores
y actrices. Esto requiere el fortalecimiento de protecciones y el
empoderamiento de los grupos de migrantes. El FGMD tiene que asegurar
la participación genuina y más amplia de la sociedad
civil, reflejando una diversidad de actores internacionales, incluyendo
una fuerte representación de los y las mismos/as migrantes,
y también debe tomar medidas para asegurar el acceso a diferentes
idiomas tanto como el acceso económico y la representación
de todas las regiones del mundo.
Los gobiernos
tienen que reconocer y respetar los derechos de todos/as los y las
migrantes, incluyendo de trabajadores/as migrantes, sin diferenciar
entre el estatus "regular" o "irregular." A
pesar de su estatus, los y las migrantes son partícipes,
contribuyentes e integrantes de las comunidades y los países
en que viven y trabajan. Están dotados/as de dignidad humana
y poseen el rango completo de derechos humanos, incluyendo los derechos
sindicales. Todos/as los trabajadores y las trabajadoras migrantes,
incluyendo los trabajadores domésticos y las trabajadoras
domésticas, tienen el derecho de ser reconocidos/as como
trabajadores y trabajadoras. Las soluciones no se encuentran en
políticas migratorias restrictivas; sino que deben incluir
avenidas más expandidas hacia la migración legal y
la regularización, y la provisión de oportunidades
en los países de procedencia y destino.
Los gobiernos
deben asegurar que los y las migrantes disfruten derechos equitativos
y la falta de discriminación en los lugares donde viven.
La discriminación basada en cualquier estatus, incluyendo
en el origen nacional, la nacionalidad, el estatus migratorio, la
raza, el género, la clase social, la orientación sexual,
las creencias espirituales, y el idioma, está prohibida por
la ley internacional y los principios de derechos humanos. La política
gubernamental también debe confrontar la discriminación
de facto (las condiciones desiguales), y promover el empoderamiento
y la equidad para los y las migrantes."
Los gobiernos
tienen la obligación de proteger y respetar los derechos
humanos de las mujeres migrantes, tomando en cuenta una larga historia
de discriminación de género. Los derechos de las mujeres
al trabajo decente, la salud, la seguridad y la justicia; tanto
como su derecho de no ser discriminadas cuando entran o salen de
un país, son cruciales en el proceso migratorio. Se tienen
que adoptar regímenes nacionales e internacionales que reconozcan
y protejan los derechos de los trabajadores domésticos y
las trabajadoras domésticas y otros/as trabajadores y trabajadoras
informales, muchas de las cuales son mujeres. Estas políticas
también tienen que promover el empoderamiento de las mujeres
migrantes y el logro de la igualdad de género.
Los gobiernos
tienen que adoptar políticas efectivas para combatir el tráfico
humano. Las políticas dirigidas hacia la terminación
del tráfico humano tienen que ser evaluadas para asegurar
de que las causas estructurales sean confrontadas desde una perspectiva
de derechos humanos, sin facilitar la continuación de situaciones
de explotación y abuso. Esto incluye la necesidad de examinar
el papel de las políticas migratorias restrictivas y las
protecciones laborales insuficientes en la profundización
de la explotación y el ciclo de la pobreza, lo cual puede
alimentar el tráfico humano.
Los gobiernos
tienen que dejar de implementar políticas migratorias que
constituyen o causan violaciones de los derechos humanos. Entre
estas políticas son las que: niegan a los trabajadores y
las trabajadoras migrantes (especialmente los trabajadores domésticos
y las trabajadoras domésticas) el derecho al trabajo decente
y la protección de sus derechos básicos como trabajadores
y trabajadoras; criminalizan a los y las migrantes, incluyendo a
los y las que tienen estatus irregulares; militarizan las fronteras
y externalizan el control migratorio en las aguas internacionales
o en países de origen y de tránsito; discriminan en
contra de los y las migrantes según su nacionalidad, clase
social, o estatus migratorio; permiten deportaciones colectivas
que intensifican las violaciones de los derechos humanos, incluyendo
el derecho a la protección de la familia, el debido proceso
legal, el derecho a la seguridad personal, y el principio de no
devolución (non-refoulement); imponen detenciones y arrestos
arbitrarios, y otras privaciones de la libertad de los y las migrantes
en contravención de los estándares internacionales
sobre privación de la libertad, tanto los referidos a las
causas que justifican una detención, como sus condiciones
de ejecución, el procedimiento y el plazo razonable; y políticas
que fallan en prevenir y eliminar la explotación y el abuso
hacia los y las migrantes, incluyendo el tráfico de las personas.
Los gobiernos
tienen la obligación de establecer un sistema internacional
viable de políticas migratorias y de desarrollo que garantice
los derechos de los y las migrantes, los trabajadores y trabajadoras,
y de todas las personas, y que promocione un desarrollo sostenible
basado en los derechos humanos. Esto requiere que los foros para
discusiones multilaterales sobre las políticas migratorias
y del desarrollo aseguren la participación genuina de los
y las migrantes y de la sociedad civil. También requiere
que todos los gobiernos de los países en vías de desarrollo
tengan la misma oportunidad de participar y expresarse. Los gobiernos
del Sur no deben adoptar políticas o entrar acuerdos con
los países del Norte, que aumenten la migración forzada
de sus poblaciones, como los acuerdos de libre comercio. Tampoco
deben hacer acuerdos multilaterales o bilaterales como convenios
de repatriación, control fronterizo, y acuerdos de trabajo
temporal o circular, que no respeten y protejan completamente los
derechos humanos de los y las migrantes.
El FGMD tiene
que respetar los principios elaborados en esta declaración
para ser legítimo y efectivo. En su forma actual, el FGMD
no contribuirá al desarrollo de políticas que confrontan
las vulnerabilidades de migrantes y aumentan su protección,
ni tampoco producirá un coherente y efectivo régimen
migratorio internacional que tiene la capacidad de tratar las muchas
complejidades involucradas en la migración. Llamamos a todos
los gobiernos a responder a esta petición, cumplir con sus
obligaciones, y crear nuevos mecanismos globales y procesos que
sean genuinamente democráticos, transparentes, y responsables
y que aseguren significativamente los derechos humanos, la libertad,
y el desarrollo sostenible de cada persona. Todos los gobiernos,
incluyendo de los países de procedencia y destino, tienen
que confrontar las causas estructurales de la migración masiva,
especialmente su feminización, a través del empleo
completo y la generación de trabajo local con dignidad, y
el combate de todas formas de abuso contra las mujeres y todas las
personas.
* Los principales
convenciones de derechos humanos de la ONU son :
- Convención
Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas
de Discriminación Racial (ICERD), 1965
- Pacto Internacional
de Derechos Civiles y Políticos (ICCPR), 1966
- Pacto Internacional
de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (ICESCR),
1966
- Convención
sobre la eliminación de todas las formas de discriminación
contra la mujer (CEDAW), 1979
- Convención
contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o
Degradantes (CAT), 1984
- Convención
sobre los Derechos del Niño (CRC), 1989
- Convención
Internacional sobre la protección de los derechos de todos
los trabajadores migratorios y de sus Familiares (ICMRW), 1990
- Convención
Internacional para la protecció de todas las personas contra
las desapariciones forzadas, 2005
- Convención
sobre los derechos de las personas con discapacidad (CRPD), 2006
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