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CSA Condena el Golpe de Estado en Honduras
y llama a la inmediata restitución del Presidente Manuel
Zelaya
La Confederación
Sindical de Trabajadores y Trabajadoras de las Américas CSA),
condena de la manera más energica y contundente el Golpe
de Estado en Honduras, ejecutado por fuerzas militares el día
de hoy, 28 de junio, y que ha tenido como principal eje la destitución
y posterior expulsión del país del presidente, Manuel
Zelaya.
Como organización
sindical continental, comprometida con la democracia, los derechos
humanos, la paz y la autodeterminación de los pueblos, exigimos
la restitución en el poder del presidente Zelaya como máxima
autoridad ejecutiva del país, así como el pleno respeto
a la voluntad popular en la República de Honduras.
No dudamos en
afirmar que este Golpe de Estado es producto de las formulas tradicionales
utilizadas por los grupos de poder hegemónicos para imponer
su voluntad por encima de los intereses del pueblo. La acción
violenta pretende cerrar la posibilidad de que, por la vía
de la participación democrática popular, se puedan
realizar cambios que favorezcan la superación de las desigualdades
e injusticias de un sistema que por décadas ha favorecido
los intereses de las oligarquías.
El golpe perpetrado
por los militares es el último capítulo de una confrontación
entre los poderes políticos de ese país, ante la decisión
del presidente Zelaya de llevar adelante una consulta popular, no
vinculante, para decidir sobre la eventualidad de un proceso constituyente
que permitiera la renovación de las estructuras políticas
de Honduras. La consulta debía haberse realizado el día
de hoy y había sido denunciada como ilegal por el poder legislativo
y el poder judicial, quienes instaron a la intervención de
los militares para impedir la realización de la misma. La
acción articulada de los partidos tradicionales, los grupos
económicos y los grandes medios de comunicación, presionaron
para la actuación de las fuerzas armadas bajo el supuesto
de la protección de las instituciones, lo que ha conducido
a un peligroso quiebre de la democracia.
Llamamos a la
comunidad internacional, en especial a la Organización de
Estados Americanos (OEA) y a la Organización de las Naciones
Unidas (ONU), para que actúen de manera inmediata frente
a la grave crisis institucional en Honduras. La CSA también
insta a todos los gobiernos de las Américas para que aislen
este intento contra la democracia y la voluntad popular y solicita
que activen todos los mecanismo a su alcance para impedir que la
represión y la violencia sean utilizadas por los militares
para contener el descontento popular.
Igualmente expresamos
nuestra solidaridad con el pueblo hondureño, el movimiento
sindical y social en su movilización por el restablecimiento
de la democracia. Nuestras organizaciones afiliadas en el país,
la CGT, CUT y CTH, han expresado su compromiso con la consulta popular
y el respaldo al presidente democráticamente electo. La dirigencia
sindical hondureña ha denunciado que a partir del golpe de
los militares, se estaría confeccionando listas de dirigentes
sociales y políticos que serían detenidos por su compromiso
con la consulta popular, lo que podría desatar una muy grave
situación de represión con impredecibles consecuencias.
Solicitamos
al movimiento sindical internacional y en especial a las organizaciones
afiliadas a la CSA en todo el continente a estar prestas a la solidaridad
con nuestros compañeros y compañerass sindicalistas
de Honduras, a enviar notas de condena contra este acto antidemocrático
y presionar a los gobiernos de sus países para que emprendan
todas las acciones necesarias para restablecer la democracia y la
paz en el hermano país Centroamericano.
Víctor Báez Mosqueira
Secretario General
Sao Paulo, 28 de junio de 2009
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