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PRONUNCIAMIENTO
SOCIAL DE MONTERREY
"OTRO MUNDO ES POSIBLE"
Organizaciones
sindicales, campesinas, indígenas, populares, ambientalistas,
de mujeres, de jóvenes, de niños, de derechos humanos,
de México y de distintos países del mundo, nos hemos
reunido en la Asamblea Social "Otro Mundo es Posible"
del 18 al 22 de marzo en esta ciudad de Monterrey para hacer oír
la voz de la sociedad excluida frente a la Conferencia Internacional
para la Financiación del Desarrollo convocada por la ONU.
Nos hemos reunido aquí, sobre todo, para hacer patente nuestro
rechazo a la globalización neoliberal que han impulsado por
años los países que integran el Grupo de los Siete
e instancias multilaterales como el FMI, la OMC y el Banco Mundial,
responsables de un orden económico impuesto a todo el planeta
con consecuencias devastadoras, globalizando la miseria, la injusticia,
las desigualdades y la degradación ambiental. Nos hemos dado
cita aquí en particular, para manifestar nuestro rechazo
al intento de avanzar en una mayor integración subordinada
de México a los Estados Unidos con motivo de la entrevista
entre Vicente Fox y George Bush.
La ONU ha convocado
a una conferencia para discutir un documento, el llamado Consenso
de Monterrey, al que no se le puede cambiar ni una coma y que ha
sido "consensado" no a partir de las necesidades de los
países pobres, sino de los intereses, limitaciones y condicionamientos
de los países ricos y de los mismos organismos que se encargan
de globalizar la miseria todos los días. Se trata de un ejercicio
de simulación, de un escenario montado para recuperar un
poco de legitimidad para un modelo económico que lo último
que busca es combatir las causas de la pobreza.
El Consenso
de Monterrey es un documento lleno de buenas intenciones, sin compromisos,
medidas o mecanismos reales para avanzar en el desarrollo. Ahora
resulta que los pobres y los ricos son igualmente "corresponsables"
y se pretende utilizar la corrupción como pretexto para no
destinar recursos. La Asistencia Oficial del Desarrollo se reduce
a la discusión de cuántas migajas más para
los pobres pueden derivarse de los ingresos de los países
ricos, ingresos que han sido extraídos en gran medida de
la apertura indiscriminada de los países en desarrollo. Como
lo sabemos perfectamente los mexicanos, programas como el Progresa,
sólo que ahora a escala global, no pueden tener resultados,
pues no modifican la política económica que causa
la pobreza. El Consenso de Monterrey mantiene los principales paradigmas
del neoliberalismo: más libre comercio, más inversión
indiscriminada como palancas de un crecimiento que sólo consigue
polarizar aún más al mundo.
México
es un buen ejemplo de los resultados de ese modelo. Desde la entrada
del TLC México ha recibido 80,207 mil millones de dólares
de inversión extranjera, ha quintuplicado su comercio exterior
y sin embargo durante todo el periodo neoliberal su crecimiento
ha sido cercano a cero, tiene un déficit de 40% en la generación
de empleo, déficit comercial y setenta millones de pobres.
No conformes
con el desastre social que ha representado el TLCAN Estados Unidos
y el resto de los gobiernos del hemisferio pretenden ampliar este
modelo a todo tener el continente por medio de la creación
del Área de Libre Comercio de las Américas. El Plan
Puebla Panamá, el Plan Colombia y el Plan Dignidad son parte
del proyecto neocolonialista y de hegemonía estadounidense
para consolidar sus áreas de dominación económica,
política y militar en el continente.
Los poderosos
pretenden extender su dominio por encima de los pueblos y sus culturas.
Para ello entiende como indispensable homogeneizar a las naciones.
El objetivo es que los pueblos todos se conviertan en un solo gran
mercado del cual puedan extraer lo necesario para la reproducción
del sistema. Por esto la necesidad de acabar con las culturas y
sus pueblos mediante la incorporación subordinada de todos
en el mismo modelo de desarrollo. Los pueblos se convierten en prescindibles.
África es un ejemplo dramático.
Los pueblos
indios de América están en mayor peligro que nunca.
No es casual que el corredor del Plan Puebla Panamá coincida
de manera tan exacta a los asentamientos de los pueblos indígenas.
Ahí está gran parte de los recursos naturales más
codiciados por los poderosos y un ejemplo intolerable de rebeldía.
El capital no
ve a largo plazo, sólo piensa y lucha por las ganancias inmediatas.
Por esto la conservación del medio ambiente no es una prioridad
para ellos. Si el costo del "desarrollo" implica la destrucción
de bosques, al contaminación de mares y ríos y la
ruptura de la biosfera, es algo que no les importa. El cálculo
oficial internacional del costo total de deterioro y degradación
ambiental en México es de un 10% del PIB en promedio durante
los años del TLC.
Las privatizaciones
se extienden ahora hacia la energía, la educación,
la salud, la seguridad social y hasta el agua, la biodiversidad,
los productos agrícolas a través de los transgénicos,
sin considerar las necesidades e intereses sociales, de los pueblos
y de las naciones.
La opresión
contra las mujeres se ha agudizado y ha adquirido nuevas manifestaciones,
y ante ello, las han continuado dando una lucha sin cuartel por
defender sus derechos y por equiparar la justicia para todos y todas
y por el derecho a decidir sobre sus cuerpos, el ejercicio de los
derechos plenos entre ellos a una vida sin violencia. Aún
así el camino todavía es largo. La aceptación
sin cortapisa de la diversidad sexual, lo mismo que la diversidad
en todos los aspectos de la vida es una lucha que no ha terminado.
Esta conferencia
de la ONU está legitimando, cobijando y promoviendo un modelo
económico del que conocemos las consecuencias. La ONU se
está prestando incluso a ataques como el que se pretende
perpetrar en Chiapas con el desalojo de comunidades zapatistas en
los Montes Azules con el pretexto de proteger la biodiversidad.
Cada vez más, la ONU se convierte en un instrumento de los
intereses del G7 y en particular de los Estados Unidos. Esto se
ha venido traduciendo ya en el cobijo de la política guerrerista
norteamericana y sus aliados con el pretexto del combate al terrorismo.
A partir del
11 de septiembre la globalización ha pasado a una nueva y
más peligrosa fase, la que el Dr. Pablo González Casanova
ha calificado de neoliberalismo de guerra. Es verdaderamente insultante
que la conferencia de la ONU pase por alto que mientras Estados
Unidos regatea su caritativa "ayuda" destinándole
5 mil millones de dólares, su presupuesto de guerra es de
48 mil millones.
Las guerras
genocidas en Afganistán, Palestina y Colombia son parte de
esta campaña, sumando víctimas de guerra a las víctimas
del hambre.
Frente a la
voracidad del poder, los pueblos del mundo no hemos permanecido
impasibles. Esto nos demuestra que OTRO MUNDO ES POSIBLE. Desde
siempre y más en los últimos años en todos
los rincones del mundo hay resistencia, defensa y creación
de alternativas. Desde la construcción de redes, coordinaciones
continentales y mundiales y las manifestaciones de Seattle se avanza
en la globalización de las alternativas y la esperanza. Las
luchas por la tierra, el agua, contra las privatizaciones, por los
derechos y la cultura indígena, por los derechos al trabajo,
la educación, la equidad entre los géneros y el respeto
a la diversidad, por el medio ambiente y la recuperación
de nuestros recursos naturales. Llamamos a sumarse a la campaña
continental contra el ALCA, a derrotar el Plan Puebla Panamá,
a rechazar un TLC plus, y a seguir luchando contra el bloqueo a
Cuba.
En cada cumbre,
en cada reunión de los organismos multinacionales está
presente nuestra voz. Se avanza en la coordinación de las
luchas que den respuesta a la barbarie del poder.
Esta es nuestra
tarea: Avanzar en nuestra coordinación, ir a todos nuestros
lugares a ser portavoz de la esperanza: Frente a nuestro enemigo
común a avanzar en nuestra Unidad.
Seamos la voz de esta humanidad que está dispuesta a enfrentar
la muerte, la guerra y el hambre con vida y justicia.
Ser voz de la dignidad es nuestra tarea, llevar nuestra palabra
a la conciencia de los hombres y mujeres es nuestra lucha por el
futuro. Así y solo así OTRO MUNDO SERÁ POSIBLE.
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