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Foro
Social Mundial-México
Resoluciones del Comité Promotor México, 2008.
Líneas de Acción Generales. *
De la revisión
de las actividades realizadas en el marco de las Jornadas de Acción
Global, se desprende que obtuvimos un sonado éxito. No sin
debilidades y deficiencias se logró conjuntar las voluntades
de una diversidad de organizaciones e individu@s. Más de
allá de los balances (porque puede haber más de dos)
y conclusiones políticas que cada cual saque de la experiencia,
es el momento de centrar nuestra atención en lo que queremos
y podemos ser, en tanto que comité promotor.
Necesitamos
dar coherencia en un documento común a la lluvia de ideas
y apreciaciones que nos ha empapado durante las tres reuniones plenarias
del Comité Promotor realizadas después del 26 de enero.
Un documento que recoja las líneas de acción generales
que hasta ahora han sido vertidas y que sirva como herramienta para
planear nuestro trabajo conjunto en el futuro inmediato. Con “líneas
de acción generales” nos referimos a aquellas acciones
que queramos y podamos realizar entre tod@s l@s integrantes del
comité promotor, dando por sentado que hay “líneas
de acción temáticas” acordadas por cada “carpa”
y que suponen una dinámica particular. Aquí de lo
que se trataría es de dilucidar lo que podemos hacer como
Comité Promotor del FSM en conjunto.
¿Qué
somos y qué queremos ser?
Somos un grupo
de organizaciones e individu@s interesad@s en el proceso del Foro
Social Mundial. Esta coincidencia básica nos llevó
a constituirnos en el Comité Promotor en México del
FSM a partir de la organización de las Jornadas de Acción
Global realizadas del 19 al 26 de enero del 2008.
Quienes participamos
en este proceso coincidimos con los postulados de la Carta de Principios
del FSM, rechazamos el modelo global que impone el neoliberalismo
en todo el mundo, y vemos al FSM como la expresión de una
sociedad civil que emerge con autonomía y gran diversidad
y multiplicidad, cuestionando el pensamiento único y en búsqueda
de alternativas.
Este comité
promotor y las organizaciones que participaron activamente en estas
jornadas, somos apenas un embrión que puede desarrollarse
para dar forma a lo que puede ser un proceso mexicano en el proceso
del FSM. Para que el embrión se logre, se requiere de la
participación de más organizaciones sociales y civiles,
más movimientos y más individu@s. No nos conformamos
con lo logrado hasta hoy; es necesaria la incorporación de
más fuerzas sociales que protagonizan las luchas actuales
contra el neoliberalismo en nuestro país.
Tampoco nos
conformamos con haber realizado las JAG en el DF y unos pocos estados
de la república. Aspiramos a que al menos en cada estado
exista un núcleo promotor del FSM.
Como comité
promotor, nos concebimos como facilitadores para crear, mantener
y expandir, un Espacio de confluencia social, multisectorial y multitemático,
para el intercambio de ideas, debates, propuestas y acciones contra
el neoliberalismo que tod@s padecemos. No somos ni queremos ser
una “organización de organizaciones”, ni una
“coordinadora” ni un “frente”, mucho menos
un partido político. No queremos ni podemos sustituir a los
procesos de unidad que los diversos sectores sociales en lucha han
desarrollado durante años.
Este espacio
puede llegar a ser, sí, una especie de bisagra entre lo local-global,
lo nacional-mundial. En este sentido, una labor común sería
promover y estimular la vinculación de las expresiones de
lucha locales o nacionales con sus semejantes en otros países.
Esta posibilidad de articulación internacional de las luchas
nos la da el FSM. México tiene una singular vocación
internacional por su ubicación geográfica, juntito
a la todavía mayor potencia capitalista del mundo; pero esta
vocación no siempre se refleja en los movimientos sociales
que a veces no trascienden lo local o sectorial. Contribuir a establecer
esa vinculación sería una de nuestras tareas.
Concebimos el
FSM no sólo como un gran evento momentáneo, sino como
un proceso en construcción. Como un Espacio privilegiado
para el intercambio de ideas y experiencias (que enriquece a tod@s),
donde se puede acercar y/o facilitar la articulación de luchas
y acciones que potencie las luchas nacionales y locales. En ese
mismo sentido, en México no queremos quedarnos sólo
con un Foro–evento anual.
¿Cómo
queremos ser y actuar?
Queremos ser
–y proporcionar a cada vez más participantes–
un Espacio democrático, no sólo porque luchamos por
la democracia sino también porque la practicamos. En ese
sentido, queremos que el comité promotor funcione de manera
horizontal, sin jerarquías ni centralización (geográfica
ni política), sin hegemonismos ni protagonismos individuales.
Nadie debe quedar excluido de la toma de decisiones, éstas
deben ser colectivas y necesariamente por consenso en lo que se
refiere a la construcción, facilitación, metodología
y expansión del espacio; quedando claro que dentro del espacio
normalmente habrá divergencias fuertes que pueden ser consideradas
positivamente si hay respeto y diálogo.
Eso nos exige
el respeto a la autonomía de cada organización y el
libre albedrío de cada individu@, y la tolerancia ante las
naturales diferencias políticas.
La descentralización
del proceso es un desafío que nos invita a innovar.
¿Cómo
queremos organizarnos?
Podemos inventar
y diseñar una fabulosa estructura organizativa del comité
promotor, la mejor del mundo, pero podría quedar como un
cascarón vacío si no tomamos en cuenta el desarrollo
real del proceso que vayamos logrando. Las formas organizativas
que nos demos deberían ser lo suficientemente flexibles y
simples como para que se puedan adecuar a cada nuevo avance, así
como no repeler la participación de nuevas organizaciones
e individu@s, dispuestas a participar y construir.
Pero ser flexibles
no significa ser desorganizados ni caóticos, significa simplemente
que hay que evitar generar un pesado aparato de instancias sin contenido.
En tal sentido hay que pensar en crear los grupos de trabajo o comisiones
que se vayan necesitando (y que pueden incluso ser temporales, que
funcionen sólo durante el cumplimiento de la tarea que se
proponga). Por lo demás, hay que mantener el criterio de
participación abierta y voluntaria en dichos grupos de trabajo
o comisiones.
Conforme se
incorporen al proceso personas u organizaciones en otros estados,
irán generando las formas organizativas que más les
acomoden. Cada estado o región puede tener sus formas peculiares
en atención a su experiencia, cultura, recursos, etc. (siempre
teniendo como referencia la Carta de Principios del FSM).
Pero para lograr
esa extensión nacional del proceso es necesario continuar
con las tareas de información, difusión y promoción
del FSM a través de talleres y conferencias, tal y como se
hizo previo a las JAG. Para ello, habría que combinar la
tecnología de avanzada, virtual, con el método más
tradicional y efectivo, real, del contacto directo mediante viajes,
visitas y sinergias concretas. Medir, pues, nuestra capacidad concreta.
A partir de
la experiencia tenida hasta ahora, unas formas organizativas pueden
desarrollarse de manera natural dando continuidad a la convergencia
y afinidades logradas desde las carpas temáticas. Cada carpa
o Eje Temático seguramente dará la respuesta autorganizativa
que requiera. Pero hay que tomar en cuenta que no necesariamente
cabrán en una misma carpa todos los actores interesados en
un mismo tema; tal vez habrá organizaciones que no quieran
estar en una carpa pero sí participar del foro, y tal vez
habrá subconjuntos de organizaciones participando en una
carpa que forjen alianzas más fuertes entre ellas, mientras
que otras no… Y no se puede concebir el espacio total como
suma de un número limitado de subespacios temáticos
con una facilitación centralista.
Ante el predominio
de modelos jerárquicos, autoritarios y concentradores que
suelen presentarse como representativos formales de la sociedad,
debemos optar por el método de redes, espacios y sistemas
horizontales de intercambio de conocimientos, experiencias y propuestas
en la procura de decisiones obtenidas por participación directa
y amplio consenso.
Está a discusión si las plenarias del comité
promotor deberían formalizarse como una asamblea de organizaciones,
movimientos y personalidades, respaldando a su vez lo que podría
ser un Consejo Directivo a escala practicable. ¿Debería
conformarse una secretaría ejecutiva?
¿Qué
queremos y podemos hacer en el futuro inmediato?
Un primer consenso
tras la realización de las JAG, es que quienes constituimos
hoy el Comité Promotor queremos darle continuidad a la experiencia
y estamos buscando la mejor manera de hacerlo.
Una tarea indispensable
ya la mencionamos: continuar con los talleres y conferencias para
informar, difundir y promover “Qué es el FSM”.
Hay la idea de, en el caso del DF, realizar esa labor en cada delegación.
Pero también se ha señalado la necesidad de hacerlo
en todos los estados del país. Sin duda, esta es una línea
de acción general que nos seguirá ocupando los próximos
meses. Hay que ver la manera de plasmarla en un plan calendarizado,
enfocando el proceso en su conjunto y no intereses sectoriales..
Se ha propuesto
también impulsar la participación de una buena delegación
mexicana en el Foro Social Américas (FSA), a realizarse en
octubre de 2008 en Guatemala, así como en la próxima
edición del FSM a realizarse en Belém do Pará,
Brasil, en enero de 2009.
Junto a ello,
está planteada la idea de convocar a un Encuentro Nacional
(en septiembre de 2008) con dos objetivos: 1) para preparar la participación
de movimientos sociales mexicanos en los Foros de Guatemala y Belém;
y 2) para discutir las condiciones y posibilidades de conformar
lo que podría ser un capítulo mexicano del FSM.
Por supuesto,
de ser adoptada por consenso esta propuesta, dicho encuentro deberá
ser convocado especificando claramente sus objetivos, su forma,
su contenido y su enfoque. Y, si sí lo queremos lograr, es
necesario empezar ya los preparativos y la labor de promoción
entre organizaciones y movimientos sociales y civiles en todos los
estados y entre todos los sectores y ámbitos de lucha (sindicatos,
asociaciones campesinas, estudiantes, jóvenes, mujeres, gays,
etcétera). Tal encuentro no sería un fin en sí
mismo, sino un mecanismo para ampliar la participación de
organizaciones y movimientos en el comité promotor, y concertar
las iniciativas mexicanas a realizar en el marco del proceso del
FSM.
Una tarea inmediata
que se ha propuesto es la realización de un foro sobre migración
(que se discute por aparte en un grupo de trabajo). Aquí
lo que hay que señalar es que existe la preocupación
de que tanto esta iniciativa como nuestra posible participación
en Guatemala y Belém, correspondan realmente a un sustento
orgánico en México.
¿Con
qué recursos?
Las JAG organizadas
en el DF fueron posibles en mucho por el apoyo financiero y en infraestructura
del gobierno local y la UACM. También hubo organizaciones
que aportaron recursos propios para la realización de distintas
actividades.
Para dar continuidad
al Comité Promotor se ha planteado la pregunta de ¿cómo
financiar nuestras actividades en lo sucesivo? Unas primeras respuestas
plantean la idea de continuar buscando el financiamiento en las
instituciones oficiales (particularmente la UACM y el gobierno local,
incluyendo a las delegaciones).Otras primeras respuestas señalan
la necesidad de buscar el autofinanciamiento y mantener la autonomía
política. Otras apuntan a solicitar financiamiento a fundaciones
o agencias internacionales para sostener un equipo central y realizar
algunas actividades (como el foro sobre migración).
Se apunta también
que un funcionamiento más descentralizado sería un
alivio que permitiría evitar la gestión de presupuestos
grandes y centralizados.
Sin duda, es
un aspecto importante que hay que profundizar.
* Este texto
forma de un documento más amplio titulado Balance y Perspectivas
de la Jornada de Acción Global, 2008; representa un esfuerzo
de síntesis de lo dicho por l@s integrantes del Comité
Promotor en tres reuniones plenarias efectuadas entre febrero y
marzo de 2008. La tarea de sistematización fue responsabilidad
del grupo de trabajo “Sustancia y Documentos”; la redacción
final estuvo a cargo de Marco Antonio Velázquez Navarrete,
miembro de Red Mexicana de Acción Frente al Libre Comercio
(RMALC).
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