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BOLETÍN DE PRENSA

abril 2008

Posición del Grupo Parlamentario del Partido de da Revolución Democrática en la Cámara de Diputados con relación A La Cuarta Reunión Cumbre De Líderes De La Alianza Para La Seguridad Y La Prosperidad De América Del Norte (Aspan)

Los días de hoy y mañana estarán reunidos en la ciudad de Nueva Orleans los líderes de México, Canadá y Estados Unidos en ocasión de la Cuarta Cumbre de la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte (ASPAN).

La ASPAN, conocida también como TLCAN-Plus, es un pacto trinacional acordado entre los países de la región en 2005, orientado a expandir la agenda neoliberal implantada en el TLCAN y a complacer las necesidades de las empresas transnacionales más importantes de América del Norte, garantizando el cumplimiento de sus intereses económicos y comerciales, sin un compromiso social e ignorando las necesidades de la gente y sus comunidades.

Lo que hace diferente a la Alianza de otros acuerdos es que ésta no se encuentra sujeta a la aprobación o supervisión por parte de los respectivos Congresos ni de los sectores representativos de la sociedad civil de los tres países. Como ha sucedido en las anteriores Cumbres, la reunión de Nueva Orleáns estará abierta solamente a los funcionarios gubernamentales y a los representantes del sector empresarial.

Es muy importante señalar con relación a la coyuntura actual en nuestro país que a partir de las negociaciones de la ASPAN se incluyen los energéticos como parte oficial de una negociación internacional de México. Además, son los entes privados, dominados por las grandes corporaciones privadas, las que están encabezando las negociaciones sobre “seguridad energética”, donde la aspiración fundamental es establecer una zona de “abasto seguro” de hidrocarburos para Estados Unidos con el fin de saciar la enorme sed de petróleo del imperio, agravada por el evidente fracaso de la invasión a Irak.

En los casos de Estados Unidos y Canadá, la composición de los grupos negociadores corresponde en buena medida a corporaciones petroleras transnacionales. En el caso de México, se encuentran empresarios que financiaron la campaña presidencial de Felipe Calderón y que ahora están exigiendo que éste cumpla con su promesa de privatizar la industria petrolera mexicana.

No es casual, por tanto, que la reunión de los mandatarios de América del Norte haya sido agendada justamente para estos días, pues Felipe Calderón pensaba llegar al encuentro con la reforma energética que privatiza el petróleo bajo el brazo. No contaban con que los legisladores y el pueblo mexicano lograrían detener el intento de albazo.

La agenda de prosperidad de la ASPAN busca la expansión de la agenda neoliberal manifestada mediante acuerdos de libre comercio como el TLCAN o el negociado entre Estados Unidos con Centroamérica y República Dominicana. Como sabemos, dichos acuerdos internacionales, si bien han incrementado la inversión y las exportaciones, han llevado al fracaso a la mayoría de los ciudadanos de los países participantes. El impacto del TLCAN ha quedado bien documentado: la pérdida de millones de empleos; la destrucción de la agricultura de pequeña escala y el consecuente aumento de la inmigración; la subordinación de la ley ambiental a las reglas de la inversión y la anulación de las protecciones al consumidor en nombre de las protecciones a las corporaciones, entre otras.

De la misma manera, la parte relacionada con la seguridad de la Alianza busca “una estrategia de seguridad común” y establecer un perímetro de seguridad para la región. Mediante la implementación de la ASPAN, Estados Unidos está exportando su “guerra contra el terrorismo” a México a través de acuerdos para compartir la inteligencia, programas de vigilancia fronteriza y el incremento de la militarización en la frontera entre Estados Unidos y México, todo encaminado a restringir las libertades civiles.

Por todo lo anterior, es imperativo que el Congreso mexicano ejerza sus responsabilidades y examine con detenimiento lo que realmente debería significar la seguridad y la prosperidad en la región. Más que continuar por el camino del patrón fracasado del TLCAN, todos los esfuerzos deberían estar encaminados a implementar una agenda de desarrollo que se enfoque en las necesidades de las comunidades y de la gente. Es tiempo de que el Ejecutivo Federal mexicano interrumpa este enfoque antidemocrático y establezca un proceso basado en la apertura, rendición de cuentas y en la participación de la sociedad civil.

Los diputados mexicanos agrupados en el Frente Amplio Progresista informamos a los líderes de Canadá y Estados Unidos, a sus Congresos y a sus pueblos que la posición que adopte el Ejecutivo Federal mexicano en las negociaciones de la ASPAN de ninguna manera cuenta con el respaldo del Congreso, por lo que los acuerdos a los que pudieran llegar no tienen el respaldo del Estado mexicano.

En base a todo lo anterior, exigimos al Ejecutivo Federal mexicano lo siguiente:

1. La inmediata interrupción de las negociaciones y la implementación de los acuerdos de la ASPAN hasta entonces no sean integradas en la discusión todos los sectores representativos de la nación mexicana y sea sometido el proceso de negociación a la supervisión del Congreso de la Unión.
2. El desconocimiento de la representatividad del Consejo de Competitividad de América del Norte (CCAN), pues éste no refleja los intereses de los pueblos de la región, sino solo los afanes de privatización de la riqueza de los pueblos, como el petróleo. Se debe crear el Consejo para el Desarrollo Económico de América del Norte en donde participen no solo empresarios, sino todos los sectores representativos de la región.
3. Establecer una agenda amplia de discusión con el Congreso mexicano en donde se debata, de cara a la sociedad, cuál debe ser el camino que debe tomar nuestro país en su relación con Canadá y Estados Unidos, buscando garantizar que sean prioridad de la relación trilateral temas fundamentales para México como la migración, el desarrollo regional, el establecimiento de fondos compensatorios, entre otros.
4. Que se discuta, en el marco del diálogo nacional sobre la reforma energética, el tema de las negociaciones sobre “seguridad energética” incluido en la ASPAN.


DIPUTADO HUMBERTO ZAZUETA AGUILAR

COORDINADOR DE POLÍTICA INTERNACIONAL

GRUPO PARLAMENTARIO DEL PRD EN LA CÁMARA DE DIPUTADOS

5628 1300 EXT. 3468 ó 3450