sábado, 11 de marzo de 2017

Entendiendo el reflujo gastroesofágico

Las “agrieras” deben ser consideradas más que un problema de estómago, en su origen y en sus consecuencias. El fenómeno de “agrieras” o “pirosis” es una sensación de malestar en el epigastrio, región referida como la “boca” del estómago. El origen es la molesta devolución de ácido al esófago, tuvo que permite el paso de la comida desde la boca al estómago (figura 1).Figura 1. Disposición normal del tracto gastrointestinal superior.

La dilatación del esfínter es origen del reflujo, al permitir el regreso de contenido gástrico (ácido) hacia el estómago. Las zonas en color representan las lesiones que afectan las vías respiratorias altas, como las sensaciones de mal sabor en la lengua inflamada, lesiones sobre las cuerdas vocales que pueden alterar el tono de voz, y el crecimiento de masas en el esófago que obstruyen el paso de la comida.

En condiciones normales el esófago es separado del estómago por una estrechez contráctil, el esfínter esofágico, músculo que evita la aparición de las “agrieras” término común del reflujo al impedir que el contenido ácido del estómago se “devuelva” hacia la boca. A este problema se deben varias complicaciones como dolores de garganta, problemas de las cuerdas vocales e inclusive el asma.


¿Por qué se produce el “reflujo” o “agrieras”?

En el trayecto de la comida desde la boca hacia el intestino, ésta debe digerirse por el ácido producido por el estómago. A diferencia de éste, el esófago no tiene una capa protectora de células que evite el daño directo al contacto con el ácido necesario para digerir los alimentos. En algunas circunstancias el esfínter esofágico puede relajarse o no tener la suficiente fuerza para contrarrestar la presión del estómago y permite el flujo del ácido irritando al epitelio, capa de células que recubre el esófago, en un proceso denominado como esofagitis.

Existen otras condiciones que pueden influir en el reflujo, además del esfínter, como son la inadecuada motilidad gástrica para vaciar los alimentos en el intestino y disminuir la presión estomacal. El aumento de la presión gástrica por la comida ingerida, induce la relajación del esfínter y por lo tanto permite el ascenso del ácido hacia la boca. La continua exposición de este segmento puede ocasionar una descamación de la capa celular y producir una perforación con exposición de tejidos más profundos (úlcera). La lesión puede cicatrizar pero deja secuelas como dolor al comer (disfagia) por estrechez esofágica. En ciertos casos el reflujo crónico puede conducir a una forma de cáncer del esófago.


¿Cómo se desarrolla la enfermedad?

La función del esófago es impulsar el alimento y permitir el paso de la comida. Sin embargo, a veces se relaja cuando no se come ni líquidos, ni sólidos, situación que sucede unos minutos varias veces al día en todas las personas normales sin manifestación de dolor o de enfermedad. Por alguna razón desconocida en algunas personas (que en solo Estados unidos alcanzan cerca de 7 millones) se hacen más frecuentes las relajaciones y se promueve el desarrollo de enfermedad.

¿Cuáles son los síntomas del reflujo?

Los más frecuentes son: dolor tipo ardor en el epigastrio, localizada por debajo del hueso esternón que une las costillas. Es el más frecuente y constante. Las ” agrieras” o devolución del ácido hasta la boca, dejan un sabor amargo que inclusive puede alterar el esmalte de los dientes. Dificultad y dolor para pasar los alimentos. Dolor en el pecho tipo opresivo que en algunos casos puede simular infarto de corazón.

Manifestaciones en la vía respiratoria, debido al reflujo hacia los pulmones, se presenta tos frecuente, alteración en el tono de la voz (ronquera), “aclaramiento” de la garganta por sensación de molestia en especial al levantarse en las mañanas e inclusive inducción de crisis de asma. En la boca puede aparecer ardor bucal y mal aliento (halitosis). Dolor de cuello y de oído.

¿Quiénes son más propensos al reflujo?

Aunque cualquier persona puede presentar el reflujo gastroesofágico independiente de sus hábitos alimenticios, clase socioeconómica o raza a que pertenezca, es más común en personas mayores de 40 años, con más de la mitad de los pacientes entre los 40 a 60 años sin importar su sexo.

¿Son el reflujo y acidez lo mismo?

El reflujo es la enfermedad y uno de sus manifestaciones es la acidez o dolor tipo ardor. Este síntoma es el más frecuente aunque todas las personas han experimentado esta sensación alguna vez, solo cuando el dolor altera la vida cotidiana sugiere el diagnóstico.